Ahora que llega el mes del orgullo… ¿Te atosigan todas las letras del colectivo LGTBiQ+? ¿Piensas cada mes de junio que todas las banderas que ves son nuevas? Es normal, el colectivo es extremadamente diverso, ¡por fortuna! En esta entrada trataré de explicar los principales grupos que podrás ver manifestándose las próximas semanas de una manera organizada aunque succinta. Espero que sea de ayuda para las personas interesadas en comprender mejor al colectivo 🙂

Lo primero que hay que tener claro para comprender bien la diversidad queer es que existen tres niveles a los que se expresa la diversidad identitaria, interdependientes pero claramente diferenciados. Estos son el del sexo biológico, el de la identidad de género, y el de la sexualidad. El primero, el sexo biológico, hace referencia a algunas características intrínsecas de los organismos. A este nivel se pueden diferenciar el sexo cromosómico relativo a características genéticas, el sexo anatómico que depende de la morfología del cuerpo, y el sexo gamético que es una característica de algunas de nuestras células. En un segundo nivel encontramos la identidad de género, que es un conjunto de valores psicológicos, estéticos, y conductuales de carácter socio-cultural. Aquí diferenciamos la percepción de género que es lo que cada persona siente, y la expresión de género, que es lo que cada persona muestra. Para terminar estaría la sexualidad, que se determina en base a cual es el (o son los) objeto(s) e intensidades de deseo, sexual o romántico, de cada persona.

Según vayamos viajando por este universo de identidades, que se representa en el siguiente esquema (llamemoslo la pirámide de la diversidad, lease de abajo a arriba) haré referencia a las vías normativas (porque normales somos todes), que son aquellas que vienen marcadas por los estándares sociales y culturales, y las vías disidentes, que son aquellas que se salen de lo establecido. Son estas últimas, normalmente, las que tienen siglas y banderas. La cantidad de disidencias es abrumadora, por lo que aquí me referiré a las que considero principales. Cuando una disidencia engloba otras subcategorías me referiré a un espectro (dentro de un espectro existen múltiples identidades, cada cual con su nombre y su bandera, que omitiré en este artículo).

A. El sexo biológico

A.1.- El sexo cromosómico:

El sexo cromosómico se encuentra en la base de la figura, y es que la composición genética de cada persona es como los planos que definirán todo lo que viene. Nos enseñan en el colegio que si tenemos una pareja de cromosomas XX, ambos iguales, somos mujeres, y si tenemos XY, somos hombres. En el debate del género y el sexo se suelen utilizar los conceptos de hombre y mujer para referirse al género, que aparece mucho más arriba de la pirámide de la diversidad. Cuando hablamos del sexo cromósómico, es mejor referirse a sexo femenino, que da lugar a las hembras, y sexo masculino, que da lugar a los machos. Pero ojo, hay muchas otras opciones que, aunque estadisticamente son más raras, son igual de viables y mucho más interesantes. Diversas combinaciones alternativas de cromosomas, como son trisomías XXY, cuatrisomías XXYY, y otras posibles conformaciones, darán lugar a lo que suelen llamarse personas intersexuales.

A.2.- El sexo anatómico:

El sexo anatómico viene determinado por el sexo cromosómico, pero es un concepto diferente. Hace referencia a las caracteristicas anatómicas de nuestro cuerpo que suelen asociarse a un sexo. Las más notables son las genitales (caracteres sexuales primarios), aunque existen otras características morfológicas como el desarrollo de senos, las hormonas sexuales, la cantidad de vello corporal, o incluso algunas caracteristicas conductuales (caracteres sexuales secundarios). El tema de las hormonas (y en concreto la testosterona) ha sido bastante polémico, (vease el ensayo de Carole Hooven) y lo trataré seguramente en mi próximo post. Pero, centrandonos en los caracteres sexuales primarios, veremos que vienen determinados bastante inequivocamente por el sexo cromosómico, con las hembras cromosómicas desarrollando genitales femeninos, los machos desarrollando caracteres masculinos, y las personas intersexuales pudiendo desarrollar todo un espectro anatómico de genitales que abarcan combinaciones desde uno hasta otro extremo. Si estudiamos un poco de biología del desarrollo, veremos que en el feto en un estado ya bastante avanzado la anatomía genital sigue indiferenciada y las distintas partes de los genitales masculinos y femeninos se corresponden unas con otras (por ejemplo la vulva es el escroto, el clítorix es el pene). Desarrollos intermedios de estas estructuras indiferenciadas dan lugar a la belleza única de los genitales intersexuales.

A.3.- El sexo gamético:

Una de las principales revindicaciones de las personas intersexuales es que no se las debe considerar hermafroditas. No solo es una cuestión de decoro lexicológico. No es que “hermafrodita” sea un sinónimo de intersexuale con una connotación negativa. Es que simplemente las personas intersexuales NO SON HERMAFRODITAS. En biología, los seres hermafroditas son capaces de producir ambos tipos de gametos, femeninos y masculinos. Por ejemplo muchísimas plantas que tienen tanto estambres como anteras y por lo tanto producen tanto polen como semillas, o también los caracoles que al reproducirse ambos individuos fertilizan con sus espermatozoides a los óvulos del otro. Todos los seres humanos, hasta donde yo se, tienen un único sexo gamético, masculino o femenino, incluso los intersexuales. Este es un nivel de la piramide de la diversidad que para mi tiene una particularidad muy remarcable: es el único punto en el que todas las personas converjemos en uno u otro canal. En otras palabras, es el unico punto verdaderamente binario, lo cual lo hace particularmente aburrido.

B. La identidad de género

B.1.- El género percibido

Que el género se diferencia del sexo ya lo he aclarado y discutido largo y tendido en otros posts (como este), y previsiblemente lo hare más en el futuro, aportando otros matices, asi que no me extenderé aquí para no alargarme demasiado. El sexo es la base orgánica, cromosómica, morfológica y gamética. El género es la idea de cumplir un rol y todas las características, conductuales y estéticas, que lo acompañan. Lo normativo es que una hembra sea de género mujer y un macho sea de género hombre. Esto es lo que denominamos una mujer cis y un hombre cis. Pero existen personas de sexo masculino que son mujeres y también hombres de sexo femenino: las personas transgénero. Normalmente se acorta, usando la palabra trans. Solía hablarse de transexuales (no transgénero), al someterse esas personas a tratamientos y operaciones que pudieran aproximarles a caracteres sexuales secundarios del género percibido por esas personas. No obstante, la nomenclatura cisgénero y transgénero es mucho más aceretada, ya que las principales cualidades del sexo biológico son practicamente inalterables (sobre todo a nivel cromosómico y gamético), y las personas trans no cambian de sexo, sino que pasan de un lado en el nivel de sexo (por ejemplo, hembra) al otro en el nivel de género (por ejemplo, hombre), entendiendo esos lados según los estándares normativos. Esto, sin embargo, no hace de menos a las personas transgénero. La idea de que el sexo debe estar inequivocamente ligado a un género por la vía cis es un tremendo error, un concepto retrógrado que no hace más que traslucir la levedad intelectual de las personas que lo enarbolan. La diversidad de géneros en otras especies y en culturas humanas anteriores a la nuestra, de las que ya he hablado anteriormente en este blog, no hacen más que demostrarlo.

Pero el género no es tan binario, y trasciende sobremanera el doble binarismo hombre-mujer/cis-trans. Las personas no binarias no se consideran sometidas por ningún rol, y se liberan de las etiquetas del género pudiendo adoptar conductas y estéticas intermedias, ni de hombra ni de mujero, combinandolas en todo momento o de forma alterna en el tiempo.

B.2.- El género expresado

El género expresado es diferente al percibido. El género percibido es una cuestión que, aunque compleja y con fuertes influencias socioculturales, es quasi-biológico. La doctora Joan Rougharden en su libro “El Arcoiris de la Evolución” explica muy bien cómo la identidad de género se aqduiere de forma innata a edades muy tempranas, incluso sin que a veces seamos capaces de percatarnos de ello hasta mucho más mayores. El género expresado es, sin embrago, una cuestión a menudo más deliberada. Por ejemplo, un travesti, drag queen o drag king, puede ser una persona de género percibido cis y género expresado trans. Asimismo, hay una creciente cantidad de personas que descubren que su identidad de género percibido es no binaria auque su expresión de genero es trans o es cis. Y también viceversa, hay personas de género percibido trans o cis que por visibilidad y política deciden adoptar vestimentas y conductas no binarias.

C. La sexualidad

C.1.- El deseo (de género)

La sexualidad es un nivel completamente diferente al sexo y al género. La sexualidad hace referencia al deseo sexual. En un primer estrato de esta capa de complejidad se encuentra considerar cual es el género de las personas que despiertan el deseo sexual en la persona propia. Aquí aparecen los más fundamentales niveles de diversidad, como es la homosexualidad (deseo por el mismo género) y la heterosexualidad (deseo por el género contrario, lo normativo). Aunque la homosexualidad es el elemento de diversidad más aceptado, mejor comprendido, y más normalizado por la sociedad actual, como hemos visto en este post tiene muchísimas capas de complejidad por debajo, y como veremos tambien tiene algunas por encima. Además, en este mismo nivel, existe un espectro de deseo no normativo que va mucho más allá de la homosexualidad. Encontraríamos a los bisexuales (que se sienten atraídos por ambos géneros, hombres y mujeres), y los pansexuales, que se diferenciarían de los anteriores por el matiz de que se sienten atráidos por cualquier persona independientemente de su género y sexo, lo cual es inclusivo de las personas no binarias o intersexuales.

C.2.- El impulso

El impulso sexual sería otro elemento de la sexualidad. No todas las personas sienten el deseo de la misma manera. El deseo de compone de varios elementos, como son el impulso sexual propiamente dicho (considerando la sexualidad las prácticas que implican placer genital o carnal) o el amor romántico (que es otro tipo de impulso sexual más vinculado a las emociones afectivas). Fuera de la normatividad encontramos una maravillosa diversidad de identidades en este nivel, como las personas asexuales, que por lo general no sienten un impulso sexual propiamente dicho, o no lo experimentan con la misma intensidad que las personas normativas sino de forma disminuída, lo cual no tiene porqué afectar a su sentimiento de amor romántico. Tambien las personas hipersexuales que se salen de la normatividad por el otro lado (es decir por un incremento de su impulso sexual propiamente dicho). O las personas que necesitan de ciertas características especificas para activar dicho impulso, como por ejemplo, las personas demisexuales necesitan desarrollar un vínculo amoroso y emocional para sentir el impulso sexual propiamente dicho, o las personas sapiosexuales que solo sienten el impulso sexual por otras personas cuando las consideran intelectualemente estimulantes.

C.3.- Los morbos y fetiches

Existen multitud de morbos y fetiches y todos ellos son considerados parte de la diversidad de sexualidad. Los morbos y fetiches son muchísimos y hay para todos los gustos, por lo que detenerse aquí a mencionarlos y definirlos todos sería una misión imposible. Echa un vistazo a la nubecita en la figura de la pirámide de la diversidad para ver un buen puñado de ejemplos: muchos sabrás de qué tratan solo por el nombre. Si hasta aquí no te has sentido indetificade por ninguna vía disidente, es decir, que tu cuerpo y tu personalidad han navegado la pirámide por los caminos normativos hasta ahora, es muy probable que aquí encuentres tu llave de entrada a la comunidad queer… ¡bienvenide!

C.4.- El sistema de apareamiento

Ya para terminar, a nivel de sexualidad, encontraríamos los sistemas de apareamiento. Lo normativo en nuestra sociedad actual (tal vez no tanto por nuestra biología evolutiva más básica, eso está en discusión) es la monogamia. Está así descrita la familia “de bien” en la biblia (no así en el corán). Pero hoy en día existe todo un espectro de sistemas de apareamiento alternativos, como el poliamor (que sería el extremo opuesto a la monogamima estricta, donde se da rienda suelta de forma visible y explicita al impulso amoroso y sexual). También están, por ejemplo, las parejas abiertas, que acuerdan poligamia sexual pero mantienen el vínculo amoroso monógamo, o cualquier otro tipo de mutuo acuerdo entre un grupo de personas que mantienen vínculos afectivos y sexuales de forma mas exclusiva o abierta a distintos niveles.

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ECOLOGÍA NO BINARIA

por Ciro Cabal